lunes, 14 de julio de 2014

The Downward Spiral: La nueva música programática.

Programa original de la Sinfonía Fantástica
en el que se relata la historia de la obra.
En el año 1830 el compositor francés Hector Berlioz compone su obra más conocida, la Sinfonía Fantástica. Esta composición además de suponer una enorme innovación en cuanto a la instrumentalización utilizada en la orquesta también lo fue en cuanto a llevar la música programática más allá de lo que se había llevado hasta entonces. La música programática es aquella que busca transmitir algo concreto, un sentimiento, una historia, etc. Toda música con letra se considera música programática, y en cuanto a las obras instrumentales se considerarían programáticas aquellas que cuenten con un título descriptivo (por ejemplo "Las Cuatro Estaciones" de Vivaldi). Sin embargo en la Sinfonía Fantástica nos encontramos con toda una historia totalmente elaborada acompañando a la música. 

En las representaciones en directo se repartían una serie de panfletos entre los asistentes en los que se detallaba esta historia, consistente en los pesadillas, visiones y alucinaciones que vivirá un joven tras haber consumido una gran cantidad de drogas al sentirse no correspondido por una chica por la que siente una enfermiza obsesión. A lo largo de la obra aparecerá constantemente una melodía, una idée fixe como la llama el propio Berlioz, que trata de representar a la chica y la obsesión que el protagonista siente por ella.

Hoy en día una gran parte de la música que se crea es programática debido a que la música vocal con letra es quizás la más común. Sin embargo en estos momentos en que este tipo de música es el más común en la mayoría de los casos no se aprovecha esta característica de una manera semejante a la que lo hizo Hector Berlioz en 1830 exceptuando quizás algunos álbumes conceptuales, y seguramente el caso que me resulta más comparable con la Sinfonía Fantástica sea el disco The Downward Spiral de Nine Inch Nails.


En este disco de 1994 se cuenta a lo largo de sus 14 canciones una historia de autodestrucción. El proceso que vive una persona que cae en una "espiral de decadencia", su caída hacia los lugares más profundos y oscuros de si mismo, la pérdida de todas sus creencias, el odio hacia la sociedad controlada por el poder, todo un proceso descendente de el que no es capaz de escapar y que lo termina por conducir a la locura y finalmente a la muerte. Como podemos comprobar si prestamos atención a las letras mientras escuchamos este disco, cada canción es una etapa más de este proceso, un paso más hacia adelante en el abismo. Al igual que en la Sinfonía Fantástica, en este disco nos encontramos con un viaje por la locura y las profundidades de el ser humano, quizás de una manera mucho más cruda en la obra de Nine Inch Nails, algo muy comprensible teniendo en cuenta los distintos tiempos en los que se compusieron ambas obras.

Sin embargo, las semejanzas entre estas dos composiciones no terminan aquí, ya que The Downward Spiral cuenta con su propia idée fixe, tanto en forma musical como lírica. Varias veces a lo largo del disco escucharemos a Trent Reznor cantar la frase "Nothing can stop me now", un reflejo de como la espiral le absorbe, le impide escapar y en cierto modo él tampoco quiere hacerlo. Así mismo, también escucharemos repetidas veces una línea melódica descendente que entre otras canciones aparece en la que da título al disco, entendiéndose tanto por esto como por el hecho de que la melodía consista en una sucesión de notas descendentes que esta es la representación musical de la propia espiral que arrastra a el protagonista a sus profundidades.



martes, 25 de marzo de 2014

Crítica de

En el mundo de la música hoy en día hay muchos problemas, no creo necesario hacer una lista enumerándolos todos, no es a lo que vengo. Vengo a hablar de ese cáncer, ese tumor difícil de extirpar y cada vez se extiende más por la música que son las críticas inútiles.

¿En que consisten las críticas hoy en día? Alguna persona, bien sea un becario que trabaja para una gran revista, bien sea cualquier persona en su propio blog, en una red social, en resumen, cualquier persona hablando mediante un medio que le permita difundir sus palabras, dando sus opiniones sobre algo que ha escuchado. Bien, hasta aquí todo bien, ¿Qué hay de malo en expresar tu opinión sobre algo? Lo malo viene cuando estas opiniones son totalmente carentes de cualquier tipo de análisis sobre lo que se ha escuchado. Cuando escuchas un disco en general te gusta o no te gusta. ¿Hay términos medios? Si, pero todo se puede resumir a esta clasificación. Qué nos aporta una crítica que sólo consiste en una sucesión de insultos o halagos hacia un grupo/disco/canción sin aportar ningún dato referente a lo que se ha escuchado. Si, todos hemos leído alguna de esas críticas a discos en las que a veces se hace más referencia a detalles como la portada que a las propias canciones. Si el redactor disfrutó con el disco hablará bien de el, si no le gustó, hablará mal. ¿Qué nos aporta eso? ¿Por qué es más válida la opinión de esta persona que la nuestra propia? Algunas personas hoy en día adoptan a ciertas revistas/medios (si, me refiero a cosas como Pitchfork y tal) como su biblia en cuanto a música se refiere, su guía, aquello a lo que recurrir cuando alguien te pide tu opinión sobre algo que no has escuchado y no quieres quedar como un inculto, oh, Pitchfork le ha puesto un 4, para qué escucharlo, es imposible que sea bueno.

De verdad, ¿Por qué valoramos más estas opiniones que las nuestras propias? Creemos que son más válidas aquellas redactadas por gente que es incapaz de terminar un artículo sin haber al menos escrito mal el nombre del grupo tres veces, y sin saber qué miembro del grupo toca cada instrumento. ¿Por qué leemos con tanto interés esas biografías de grupos que nos encontramos a veces cuando pretendemos hacernos con la opinión a cerca de un disco? Si, hoy os voy a hablar de el último disco de la X banda de moda del momento, pero antes os voy a contar los orígenes de éste grupo que es su principal influencia y luego si tal ya veremos si hablamos sobre lo que tenemos entre manos.

Pero bueno, yo no soy quién de meterme con la gente que escribe estas críticas, su opinión es tan válida como la mía, simplemente me planteo estas preguntas a las que soy incapaz de encontrar respuesta. Pero eh, he dejado lo peor para el final. Lo que menos entiendo. Esa necesidad que existe hoy en día de publicar una crítica a cerca de un disco/canción antes que los demás. Démosle apenas una escucha a aquello sobre lo que vamos a escribir, no vaya a ser que alguien se me adelante, ¿El contenido? ¿Para qué preocuparnos? Nos van a leer igualmente por el simple hecho de que no habrá más críticas publicadas a estas alturas.

¿Qué valor tiene la opinión de alguien que se ha escuchado un disco menos veces que tú?
¿Por qué creemos que nuestras opiniones siempre están por debajo de las de todos aquellos que las ponen por escrito? No os dejéis engañar. Ellos buscan negocio con esto. Vosotros no. ¿Necesitáis alguna razón más?

miércoles, 19 de marzo de 2014

Lossless

¿Son los formatos de audio digitales una buena forma de escuchar música? 
Ya todos conocemos el famoso mp3. Es quizás el medio que más frecuentemente utilizamos para reproducir nuestros discos. El mp3 es un formato que, gracias a una gran compresión del sonido permitía almacenarlo en archivos de audio de muy poco tamaño. Esto era una gran ventaja en aquellos tiempos de Napster en los que nuestros ordenadores no rebosaban gigabytes como hoy en día y cuándo nos contentábamos con poder descargar archivos a 30 kbps. Sin embargo, ¿a qué renunciamos con esto? Que el mp3 sea un codec que comprima mucho el audio viene significando que es un formato que ofrece una baja calidad sonora. El medio empleado por el mp3 para reducir el tamaño de los archivos es eliminar ciertos sonidos, de forma que cuando escuchamos una canción en este formato, realmente no estamos escuchando la canción por completo, solo aquellos sonidos fundamentales.

Hoy en día, ya que disponemos de ordenadores con discos duros con más de mil gigas, con conexiones a internet que, para descargar un archivo de gran tamaño no nos obligan a esperar varios días, ¿por qué nos contentamos con formatos de audio digital de baja calidad como el mp3? Existen una serie de alternativas tales como el FLAC o el M4A, las cuales se conocen como formatos de audio "lossless" debido a que no realizan ningún tipo de compresión sobre el audio y nos ofrecen la música en la mayor calidad digital posible. El formato M4A, al ser propiedad de Apple, tiene como ventaja que es posible reproducirlo tanto en iTunes como en los iPod, por otra parte, el FLAC es un formato libre que no depende de ninguna empresa, pero el cual presenta problemas de compatibilidad con ciertos reproductores como mismamente el ya citado iTunes.

Respecto a esta problemática del audio digital, Neil Young está desarrollando un proyecto bajo el nombre de Pono Music, un nuevo sistema de adquisición y reproducción de música en el formato FLAC de más alta calidad.

"Pono" is Hawaiian for righteous. What righteous means to our founder Neil Young is honoring the artist’s intention, and the soul of music. That’s why he’s been on a quest, for a few years now, to revive the magic that has been squeezed out of digital music. In the process of making music more convenient – easier to download, and more portable – we have sacrificed the emotional impact that only higher quality music can deliver. However, the world has changed in the last 10 years – technology has solved some of the underlying problems that forced that tradeoff. You no longer have to choose between quality and convenience when listening to music – you can have both. This is the fundamental idea behind PonoMusic. 




Pono's mission is to provide the best possible listening experience of your favorite music. We want to be very clear that PonoMusic is not a new audio file format or standard. PonoMusic is an end-to-end ecosystem for music lovers to get access to and enjoy their favorite music exactly as the artist created it, at the recording resolution they chose in the studio. We offer PonoMusic customers the highest resolution digital music available. PonoMusic is more than just a high-resolution music store and player; it is a grassroots movement to keep the heart of music beating. PonoMusic aims to preserve the feeling, spirit, and emotion that the artists put in their original studio recordings. 

Este proyecto se está financiando mediante una iniciativa de crowdfunding, podéis donar la cantidad que queráis a Pono Music o incluso comprar su reproductor en este enlace: Pono Music.